El último domingo hablábamos sobre como si uno no cuida mucho el tiempo que pasa con su esposo/a, se disuelve en el día hasta desaparecer. Y así, día tras día. Y así, toda una vida. Uno de los sacerdotes dijo una cosa muy sencilla, pero que me impresionó mucho, para gestionar el tiempo y las cosas que tenemos que hacer. La clave es:
Diferencia lo urgente de lo importante.
Cuando lo tengas bien claro, deja lo urgente, y dedícate a lo importante.
A parte, hace unos días que encontré está canción y quería ponerla aquí. Me ha dado mucho que pensar, me ha animado a estar alerta. It's a slow fade... pero tiene un inicio. Que no sea hoy.
La letra traducida (más o menos).
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