miércoles, 24 de agosto de 2011
JMJ MADRID11
¡¡Vaya un inicio para la vida de casados!! Que mes de caos!! ¡¡¡¡QUE ALEGRÍA!!! Pese a todo, la JMJ llegó, y ha resultado ser... una pasada!! Nos hemos podido repartir un poco, Juan tenía que trabajar y yo me pedí la semana de vacaciones. Él se ha dedicado a cuidar a los 3 mejicanos que ocuparon nuestra casa, mientras nosotros ocupábamos la casa de los padres de Juan. Ha sido una penita, porque no hemos podido darles lo mejor de la acogida, que es el compartir la vida con ellos durante esos días... con todo, esperamos que se hayan sentido a gusto en nuestra casa :) En Tres Cantos, ha habido un ciclón de casi 3000 italianos que nos ha dejado exhaustos! Muchas horas compartidas con quienes llegaron y ya eran como hermanos. Las catequesis en Tres Cantos han sido todo un lujazo, que suerte tiene la Iglesia con estos Obispos. Juan no ha tenido la suerte de poder escucharlas, pero las tenemos grabadas! (oferta abierta a todo el que esté interesado). Son en italiano, pero la traducción se está gestando ;) Los actos centrales, impresionantes. En Cibeles, escalofriante el millón y medio de jóvenes... en silencio. Jóvenes que callamos para escuchar a Quién trae sentido, a Quién trae esperanza. El encuentro en 4vientos, de lo más inesperado. A ojos del mundo.. un auténtico fracaso. No cupimos todos en el recinto superior, una tormenta tiró por el suelo una carpa, un cartel enorme... El día de la llegada, alrededor de mediodía, nos quedamos sin agua... Y para colmo, nos dicen que no podemos comulgar. Y con todo, un éxito abrumador. Sabemos de quién nos hemos fiado. Y no es de una organización perfecta, de un plan sin fallos, de la ausencia del sufrimiento o de la prueba. Eso no existe en la vida real. Y en ésta, nuestra vida, que nos apasiona, nos fiamos del El Único que calma nuestra sed joven de infinito. En la generación del ruido, y del consumismo... vivimos una semana diferente, extraordinaria (en el sentido más literal de la palabra). Como decía un sacerdote amigo nuestro: "lo extraordinario se nos da para aprender a vivir lo ordinario". Balance de esta jornada: salimos más cansados de lo que entramos, pero con alegría y fuerzas renovadas. ¡¡Vaya un inicio para formar una familia!! ¡Cuanta bendición!
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